La fotografía de tonos ocre-rojizos y violados de esta temprana versión de la leyenda de Billy el Niño fue nominada a un Premio de la Academia, pero es el ojiazul Robert Taylor lo que convierte a este remake de una película de 1930 en un espectáculo digno de atención. Enfundado en negrísimo traje cual villano de su propia historia, evidentemente es Taylor uno de los --digámoslo sin pudor-- cinco o tres pistoleros más apuestos que el Oeste americano ha visto jamás (al menos el de celuloide). Por si eso no bastase, la estrella se revela como un intérprete capaz de sugerir los demonios que acechaban tras la conducta de un gatillo alegre y certero como pocos. En esta oportunidad, el Niño se enfrenta a un Pat Garrett disfrazado con otro nombre (Brian Donlevy), y lleva consigo a su trovador amigo Pedro (Frank Puglia), innegable precursor del Alias/Bob Dylan de Pat Garrett and Billy the Kid (Sam Peckinpah, 1973). No podemos cerrar la nota sin destacar a Ian Hunter en su papel de ranchero justo y pacifista, una figura nítidamente paterna y conmovedora en su relación con el huérfano proscrito.
miércoles, 16 de febrero de 2011
miércoles, 9 de febrero de 2011
Rumble Fish (1983)
Inmediatamente después de su romántica versión, con mucho del estilo de Nicholas Ray, de The Outsiders (1983), Francis Coppola emprendió la filmación de la que se convertiría en una de sus incontestables obras maestras, también basada en un libro de la novelista S. E. Hinton sobre delincuentes juveniles. La ley de la calle (su título en Perú y España) es el resultado de la perfecta identificación del realizador de El Padrino no solamente con una forma de hacer cine ajena a las convenciones de Hollywood, sino también con la educación sentimental de unos personajes que tal vez constituyen el reflejo más personal de su identidad artística.
Ecos del Expresionismo alemán se combinan con una sincopada banda sonora en una hipnótica experiencia que, aun sólo considerando lo puramente sensorial, tiene un significado revolucionario. Protagonizada por un Mickey Rourke simplemente portentoso, cuyo mítico papel evoca el genio y figura de Brando o Steve McQueen a través del gesto más efímero y el silencio más elocuente, la cinta de Coppola es un poema decadente, abstracto, crepuscular. Detrás de la forma brillante se ampara una sensibilidad privilegiada en un mundo inhóspito y demente --por supuesto, el mismo que era un escenario de pesadilla en Apocalypse Now.
jueves, 20 de enero de 2011
Los cachorros (1973)
Adaptación a la realidad mexicana, o a la realidad del melodrama mexicano, de una de las grandes obras de Mario Vargas Llosa, la novela corta del mismo título publicada en 1967. Esta película intenta una especie de destilación psicológica del personaje central, muy bien caracterizado por José Alonso, sin demasiado éxito. La trama ha sido alterada hasta casi el desconocimiento, y la impresión superrealista de una vida sin sentido que deja la lectura (gracias al genio narrativo de nuestro Premio Nobel) se convierte en la pantalla en una superficial mirada que, inevitablemente, trivializa y cae en lugares comunes y aburre. Tiene a su favor, eso sí --junto con la actuación de Alonso y la presencia de Carmen Montejo en el rol de madre de Pinguita (que no Pichulita) Cuéllar--, un logrado clima depresivo e irónico inclusive, que encuentra un conveniente clímax en su escena final, edípica y hamletiana, tan efectiva que el espectador ya quisiera que casi todo lo precedente hubiera sido así de real e imaginativo.
Válida en todo caso para seguir reflexionando acerca de la relación entre cine y literatura, y considerar los distintos ángulos desde los que se puede observar una situación indeciblemente traumática y truculenta.
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sábado, 1 de enero de 2011
Niagara (1953)
El thriller que cimentó el superestrellato de la curvilínea Marilyn y su mito sexual. La publicidad no pudo ser más astuta.
lunes, 29 de noviembre de 2010
Pulp Fiction (1994)
El filme americano más influyente de los años '90 tuvo una de las publicidades más originales y efectivas. Mia Wallace/Uma Thurman prona, flequillo de Anna Karina y actitud desafiante de moll, es todo un icono del imaginario cinéfilo.
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martes, 2 de noviembre de 2010
Frankenstein (1931)
Éste es, por supuesto, el cartel oficial de la producción de Universal sobre la inmortal novela de Mary Shelley, cuando Boris Karloff (en el rol que lo convirtió en una estrella y un mito) ya había remplazado a Bela Lugosi, y el genial maquillaje de Jack Pierce ya hacía historia.
miércoles, 13 de octubre de 2010
The Godfather Part II
Michael Corleone, príncipe de las tinieblas, anuncia su llegada en la Navidad de 1974 --12 de diciembre, para ser exactos. Sobresaliente secuela, pero en absoluto siquiera a la altura de la primera parte; contra la opinión de la comunidad crítica latinoamericana, en particular la peruana, que la tiene en tan alta e inexplicable estima.
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